sábado, 4 de mayo de 2013

UN PRECIOSO ENCUENTRO

Por: Pilar Alberdi

De camino por la autopista de la costa
Me había prometido «el hombre del tiempo» que el día 3 de mayo sería un día soleado, pero una pertinaz llovizna volvió el cielo de un gris azulado, ya desde bien temprano. Los vientos que entran al Mediterráneo desde el Altántico juegan, a veces, estos cambios imprevistos. Aún así, fue como en la novela Alas de mariposa, uno de esos días perfectos para remontar una cometa.
Y así fue como, viajando por la autopista de la costa, poco a poco me acerqué a mi destino, el colegio Los Almendros de El Secadero. En los alrededores infinidad de huertas con naranjos y un sol que entre gota y gota y espléndidos arco iris pugnaba por salir de entre las nubes.
En esta ocasión participé de un encuentro con niños de 8 a 10 años. Fue una bonita experiencia. En primer lugar se reunieron dos clases en una, con una habilidad encomiable hicieron el transporte de las sillas, y se comportaron, por supuesto, de maravilla.
Si miraba por las ventanas de la clase podía ver las filas de eucaliptos que estaba en una cercana zona de huertas, y desde el patio inferior, un rato después, subía el bullicio que formaban los más pequeños en el recreo.
Los niños tenían infinidad de preguntas. Voy a citar algunas: ¿cuándo escribí mi primer obra?, ¿cuándo la publiqué? ¿Cómo se escribe una novela? Y como es de suponer, a partir de estas, surgieron otras muchas, que a medida que se ampliaba la conversación nos llevó a hablar de otros temas.
En el horizonte la silueta del Peñón de Gibraltar
Por ejemplo: ¿un escritor sólo escribe libros? No. También escribe artículos, colabora en actividades culturales, sociales y, además, tiene que cumplir con su vida familiar y profesional. Por supuesto, hice hincapié en la importancia de corregir las obras más que en escribirlas, en darse tiempo para dejarlas guardadas. Y hablamos de esto porque había varios niños a los que les gustaba escribir y varios otros que manifestaron su interés por el dibujo y la pintura. Y como uno de los pequeños dijo que también se pintaba fantasía, yo aproveché la cuestión y les pregunté, si para ellos El Quijote de Cervantes era una obra de fantasía o realista. Y me gustó verles levantar las manos para contestar, porque todos tenían una respuesta a punto de salir de sus labios. Para la mayoría era «fantasía», y es lógico, son pequeños y yo me imagino que el caballero con su escudero y los molinos como gigantes llenan su universo. Además, es probable que hayan visto la historia en dibujos animados o en tebeos. Es decir, de una manera simplificada, que es la que por ahora pueden comprender. Por eso me atreví a decirles que aún siendo en parte como una fantasía, aunque sabemos que el caballero, en su senilidad, asume como real su batalla con los gigantes, es una de las obras que mejor muestra la realidad española del siglo en que fue escrita.
Con los alumnos del CEIP Los Almendros
Poco después, al hablarles de la La niña que no quería nacer aproveché para explicarles qué es un «mundo simbólico» y cómo se aprovecha este para escribir una novela. Les puse como ejemplo, una novela infantil que lo mismo vale para ser leída por adultos, y que supuse ellos conocerían, o por lo menos habrían oído hablar de ella, como es el caso de El Principito de Saint de Exupery. Sabemos que un niño, a quien representa el personaje del principito, no puede vivir en un planeta como el de la historia, pero sirve al fin que el autor se ha propuesto, para contar una historia en la que prevalece el respeto a los niños, la amistad y la solidaridad.
Hice otra pregunta esencial. ¿Les leían en voz alta? Aquí unos dijeron que sí y otros que no. Miré el reloj y vi que nos quedaban treinta minutos por delante. En ese momento, les comenté que aprovecharíamos la media hora que nos quedaba de tiempo para leerles Alas de mariposa.
Y ¿qué pasó al final? Un sonoro aplauso. Siempre me sorprenden cuando me aplauden. ¿Cómo se puede agradecer esto? No hay palabras que puedan agradecerlo, por muchas razones, pero sobre todo porque es espontáneo, y porque la historia de la mariposa con un ala rota y del niño que se la quiso arreglar con el papel de una cometa les había encantado.
Así fue como les dije: «Bueno, chicos, hemos terminado. Aquí se acaba mi visita. Sed buenas personas en la vida». Después de eso recogí en mi mano un beso que les envié por el aire. Y, mientras yo recogía mis obras y mi lector electrónico, que había llevado para que conocieran las nuevas formas de acceder a un libro, y después de que la profesora que nos acompañaba, nos hiciera un par de fotografías en grupo, ellos se marcharon esparciendo sus cantarinas voces por el aula y los pasillos.
La gardenia es la de los pimpollos blancos
Poco después me encontraba fuera fuera del colegio dispuesta para el regreso. Me dirigí hacia el coche y lo puse en marcha. A la salida del pueblo vi un vivero de plantas en el que también ofrecían naranjas de la zona. No lo dudé un segundo. Bajé la rampa y aparqué.
Me di una vuelta por allí y compré una gardenia y varias plantas más y, por supuesto, las naranjas.
He aquí la foto de cuando las bajé en casa.
Los pimpollos de la gardenia dan un perfume maravilloso y a partir de ahora, ¿sabéis qué?, cada vez que la mire me recordará la preciosa mañana que pasé junto a los niños del CEIP Los Almendros.
Gracias a todos, y muy especialmente al Centro Andaluz de Las Letras que organiza estos encuentros.

domingo, 21 de abril de 2013

PRÓXIMO ENCUENTRO CON NIÑOS



El próximo día 3 de mayo participaré de un encuentro con los niños del CEIP Los Almendros de Casares (Málaga). Organiza el Centro Andaluz de las Letras a través del Circuito del Libro Infantil y Juvenil.
Iré con toda mi ilusión y ya ven... ¡Qué pueblo tan bonito en la serranía de Málaga!

viernes, 22 de febrero de 2013

CUENTOS PARA NIÑOS



"Cuentos para niños" y "La niña que no quería nacer" en Amazon: categoría de Infantil y juvenil, día 22 de febrero de 2013.

jueves, 22 de noviembre de 2012

ENCUENTRO CON ALUMNOS DEL COLEGIO GUADALHORCE DE PIZARRA


Ayer mantuve un encuentro con los alumnos de quinto curso del colegio Guadalhorce del pueblo de Pizarra. Los acompañaba su profesor, Fernando, una persona con interés por el teatro escolar.
La cita: en la Biblioteca «María Zambrano», como veis lleva el nombre de la filósofa española que fue discípula de otro filósofo muy importante en su época, Ortega y Gasset.
Antonia, la bibliotecaria, que nos recibió con ilusión y cariño, también nos acompañó cuando las tareas se lo permitieron.
La verdad es que tienen en Pizarra, en este pequeño pueblo del valle del río Guadalhorce, una hermosa biblioteca, con sus salas para adultos y pequeños y también la de ordenadores.
Me esperaban niños, de once a doce años, dispuestos a preguntar y escuchar.
Para algunos de ellos era la primera vez que iban a tomar conciencia de este nuevo paradigma que supone la edición digital, les llevé un libro electrónico para que lo vieran, y les expliqué lo que supone para los autores y también para las editoriales que editan en papel, el esfuerzo de pasar las obras a este nuevo formato, por lo que todos, sin excepción, estamos haciendo un esfuerzo de adaptación, y en el caso de los escritores, además, cuando publicamos de manera independiente, asumimos tareas de editor, maquetador, corrector, por lo que nuestra formación en estos aspectos se vuelve cada vez más necesaria.
«En esos estantes —les dije— señalando las librerías, están algunos de mis mejores amigos y consejeros. Aprendemos a querer a los autores y sus obras».
Aproveché para preguntarles qué habían leído últimamente y ellos me ofrecieron los títulos de las obras y autores que recordaban entre los que no faltaban los clásicos y alguno más moderno.
Los niños y el profesor andan estos días inmersos en la tarea de poner en pie una obra de teatro: una Opereta me han dicho, por lo tanto habrá cantores. Será para Navidad, y están muy entusiasmados.
No recuerdo por qué motivo salió el tema de la Violencia de Género, seguramente porque intentaba explicarles cómo los temas y las preocupaciones que muestran los autores y autoras cambian según la época. Tal vez fue, también, porque el próximo 25 de noviembre es el día en que se recuerda este tipo de violencia y la fecha nos invita a reflexionar.
Hablamos de los personajes de mis obras infantiles y juveniles. Intenté que comprendiesen como, a veces, los libros eligen a sus lectores o como las obras se modifican con el paso del tiempo y la salida de nuevas ediciones. Les comenté el ejemplo de Juan Ramón Jiménez, quien no escribió Platero y yo con la idea de que fuera una obra exclusivamente para niños. O la de Andersen, que a sus cuentos los tituló Cuentos para niños y cuando observó que gustaban por igual a los mayores, para la segunda edición, quitó la indicación de que eran para niños. Y es que hay obras que siempre gustarán por igual a niños y mayores.
Les conté dónde se desarrollaba la historia de Malefeciu, en la ciudad de Barcelona, y les mostré la nueva portada de la edición digital; también les hablé de quiénes eran algunos de los personajes de La niña que no quería nacer; de Tierras de Esmeralda -La esfera mágica-, y qué sentido tenían en esta historia los niños y las bibliotecas. Después, para que pudieran «sentir», es decir oír cómo escribía, qué sonido tenía mi prosa en una obra concreta, les leí fragmentos de Alas de mariposa. Lo hice desde el principio hasta el final, uniendo las partes no leídas con comentario de lo que sucedía en ellas. ¿Qué ocurrió? Llegó el silencio, ese hermoso silencio que indica que los niños ya habían entrado en el mundo del señor Li, de pequeño Juan y de la mariposa...
También hablamos de su pueblo. Del monte, al que llaman El Santo, por la estatua que hay en lo alto, y que se puede ver desde la puerta de la biblioteca.
El pueblo de Pizarra junto a la serranía parece que quiere subir al monte con sus casitas blancas como nubes bajas. Al monte o al cielo...
Me preguntaron cuál de mis obras era la preferida y ahí me pusieron en un dilema: ¿qué podía contestar? En secreto, pero sólo en secreto, les conté cuáles me complacían más, o a cuál le había dedicado mucho tiempo de investigación, e intenté que comprendieran que para mí valía tanto el primer poema que escribí cuando era una adolescente, que lo que escribo ahora o lo que escribiré el día de mañana, porque como dice el poeta Antonio Machado «se hace camino al andar»,y mucho vale aquel comienzo, tanto como esta etapa en que me encuentro o la que vendrá.
Ver a los niños es siempre imaginar su futuro, y aunque ellos no lo sepan cuando los miro o les habló yo me preguntó quiénes serán el día de mañana, cómo serán, y desde ya les deseo lo mejor.
Dejé en la biblioteca un ejemplar de Alas de mariposa para que puedan leerlo con tranquilidad. Y ellos me comentaron que, a lo mejor, se animan a hacer una representación teatral escolar de la novela o de alguno de mis cuentos. Si lo hacen, espero que no se olviden de enviarme alguna foto.
De regreso a Málaga, los huertos de los naranjos relucían al sol; el río Guadalhorce corría hacia el mar con verdadero ímpetu, muy crecido tras las últimas lluvias; y el azul, ese azul mediterráneo, que como un reflejo del mar se acerca por las mañana hasta las sierras... daba serenidad al ambiente.
Después, al atardecer y para rematar tan buena jornada, en la que no faltaron también horas de trabajo, llegaron a nuestra casa de visita los hijos y los nietos, y por no sé que ilusión, qué recuerdos de la infancia que salieron de repente en la conversación, nos pusimos los mayores a hacer avioncitos de papel que pronto volaban por la casa... Y es que es bueno mantener el alma niña.
Desde aquí mi cariño a los alumnos de quinto curso del CEIP Guadalhorce y a la gente de Pizarra.


Se comentó esta visita en la página Tu agenda (Consejería de Cultura de la Diputación de Málaga).


lunes, 22 de octubre de 2012

ENCUENTRO EN PIZARRA


El próximo 21 de noviembre visitaré Pizarra, un precioso pueblo de la serranía de Málaga, y a las pruebas me remito, miren qué maravillosa foto, en donde participaré de un encuentro con niños de entre 11 y 12 años. El acto lo organiza el Centro Andaluz de las Letras y se realizará en la sede de la Biblioteca Municipal.
A mi regreso, estoy segura de que tendré oportunidad de contarles muchas cosas.